Observatorio de buenas prácticas docentes - BUAP

   

 

¿QUÉ SON LAS BUENAS PRÁCTICAS DOCENTES?

 

 

 

CATALOGO INDIZADO DE BUENAS PRÁCTICAS DOCENTES

 

Por tema

I. Entornos de enseñanza y estructuras innovadoras para el aprendizaje significativo.

Los entornos educativos, tanto físicos como virtuales, son elementales para favorecer los aprendizajes. En este sentido, la realidad actual requiere de estructuras innovadoras de aprendizaje para proyectar, diseñar y construir ambientes adecuados que brinden las condiciones necesarias para su fortalecimiento.

 

Para esta temática, los ejes de selección considerarán, entre otros temas:

•     Nuevas arquitecturas físicas para el aprendizaje (laboratorios, aulas, cubículos, bibliotecas, etc.).

•     Espacios virtuales de aprendizaje (LMS, metaverso, aplicaciones educativas, simuladores, IA).

•     Centros de innovación educativa (estudio de grabación, producción de materiales).

•     Actividades extramuros (prácticas situadas, trabajo de campo, estudios e intervenciones contextualizadas o in situ).

 

II. Vinculación con casos y problemáticas de la profesión y el contexto: de trayecto formativo, en el Servicio Social y/o Práctica Profesional.

Los currículos universitarios están diseñados para vincularse mediante el conocimiento y la profesionalización, con las problemáticas y necesidades profesionales y del contexto, y aunque durante la formación han prevalecido escenarios de experimentación –más que de aplicación real y directa-, convendrá documentar las estrategias destacadas que promuevan la reflexión y aproximación a las prblemáticas reales, ya sea durante la trayectoria formativa y/o la realización del Servicio Social o la Práctica Profesional, en aquellos casos en los que medie la figura de las y los docentes.

 

III. Uso de simuladores y/o materiales digitales para la educación.

El aprovechamiento de los materiales y recursos tecnológicos y virtuales disponibles para la educación se ha convertido en una habilidad diferenciadora entre aquellos docentes con prácticas tradicionales, de aquellos con iniciativas disruptivas que dinamizan su enseñanza para incidir mejor en el aprendizaje mediante estrategias inmersivas en ambientes virtuales.

 

IV. Estrategias innovadoras de fomento al aprendizaje activo

Las estrategias innovadoras de fomento al aprendizaje activo son métodos educativos que buscan hacer al estudiante el protagonista de su propio aprendizaje, involucrándolo activamente en lugar de ser un receptor pasivo de información; en ellas, el estudiante interactúa, colabora y participa activamente en actividades diseñadas para desarrollar sus habilidades de pensamiento crítico, resolución de problemas y aplicación práctica del conocimiento.

 

La transformación de las prácticas tradicionales en el aula representa importantes cambios de paradigmas y la conquista de la natural resistencia al cambio, por lo que resulta relevante dialogar y conocer las diferentes estrategias y recursos que el profesorado utiliza en sus clases, así como compartir los retos y oportunidades de esta transformación. Para este grupo se identificarán buenas prácticas que aborden estrategias didáctico-pedagógicas innovadoras aplicadas en temas como:

 

•     Empleo de metodologías como Aprendizaje Basado en Problemas, Proyectos, Casos, Retos o Investigación.

•     Aula invertida o Flipped Classroom

•     Proyectos inter, multi y transdisciplinarios

•     Trabajo colaborativo

•     Role-playing

•     Simulaciones y juegos interactivos

•     Aprendizaje autodirigido y educación híbrida

•     Fomento del pensamiento crítico y creativo

•     Trabajo en talleres

 

V. Estrategias inclusivas de enseñanza aprendizaje.

La importancia de promover la igualdad de oportunidades y la participación de todas y todos los estudiantes, independientemente de sus diferencias y habilidades, deriva en mejores resultados de aprendizaje, trayectorias formativas más regulares y consistentes y en una disminución significativa de los riesgos de deserción o fracaso escolar. Para este grupo se identificarán buenas prácticas que aborden estrategias basadas en:

 

•     Adaptaciones/Diferenciaciones efectivas de saberes o contenidos, procesos y productos de aprendizaje para satisfacer las necesidades de todas y todos los estudiantes.

•     Instrucción multimodal: Utilizar diversos métodos de enseñanza (visual, auditivo, kinestésico) para atender a diferentes estilos de aprendizaje.

•     Diseño Universal para el Aprendizaje: Diseñar materiales y actividades que sean accesibles y útiles para todas y todos los estudiantes desde el principio.

•     Tecnología asistiva: Integración de herramientas tecnológicas que ayuden a estudiantes con discapacidades a participar plenamente en el aprendizaje.

•     Aprendizaje basado en intereses: Incorporar los intereses y experiencias de los estudiantes en el plan de estudios para aumentar la motivación y el compromiso.

•     Mentoría y tutoría entre pares: Fomento de actividades y estrategias en donde los estudiantes puedan aprender unos de otros y ofrecer apoyo académico y emocional.

 

VI. Formación integral en las artes, la cultura, el bienestar y la paz.

La formación de estudiantes es una tarea compleja que rebasa las cuestiones teóricas y disciplinares. Las y los estudiantes deben ser considerados en toda su complejidad como actores sociales, ciudadanos y miembros de organizaciones e instituciones diversas, para lo cual requieren estar preparados de manera integral, por lo que, el reto es desarrollar ecosistemas de aprendizaje que permitan la formación integral de estudiantes y docentes para prepararlos para la vida. En este sentido se considerarán buenas prácticas en temas como:

 

•   Formación en artes y cultura.

•   Salud física y deportes.

•   Recreación y manejo del tiempo libre.

•   Salud mental de estudiantes y docentes.

•   Fomento a la empatía, la resolución de conflictos y la colaboración

 

VII. Formación para la inclusión, la tolerancia, la ciudadanía ética y la sostenibilidada.

La educación no puede ser ajena a problemas sociales como el daño ambiental y la exclusión. En las universidades recae gran parte de la responsabilidad de formar ciudadanas y ciudadanos que gocen de todos sus derechos, que sean responsables de su entorno social y ecológico, y que contribuyan al fortalecimiento de sociedades más inclusivas y democráticas. En este se abordarán, entre otros temas:

 

•     Experiencias y prácticas institucionales y pedagógicas innovadoras para inclusión de estudiantes en condición de vulnerabilidad.

•     Formación integral democracia y ciudadanía.

•     Formación para la sustentabilidad.

•     Formación para el emprendimiento.

•     Estrategias de acceso a la educación a sectores excluidos a través del uso de tecnologías, estrategias y recursos.

 

 

VIII. Fomento al desarrollo de soft skills y soft tech skills.

Los retos que enfrentan nuestros estudiantes y egresados en los diferentes ámbitos de su vida (laboral, familiar, recreativo, académico) les demandan el desarrollo de diversas habilidades que actualmente se conocen como “habilidades del siglo XXI”, “habilidades blandas” o “habilidades humanas”. Adicionalmente, las denominadas soft tech skills -como subgrupo de las anteriores-, se enfocan en la capacidad de adaptación y colaboración mediante y con tecnologías, así como en la resolución de problemas en el entorno técnico. Cada vez es más importante formar a nuestros estudiantes en ellas y promover su desarrollo en los mismos profesores.

 

Este grupo de buenas prácticas promoverá las experiencias para el fomento y desarrollo de habilidades blandas, y se considerarán, entre otras, las siguientes:

•     Trabajo en equipo.

•     Trabajo colaborativo.

•     Liderazgo.

•     Comunicación asertiva.

•     Negociación y resolución de conflictos.

•     Pensamiento crítico.

•     Creatividad.

•     Capacidad analítica y de resolución de problemas.

•     Adaptabilidad, priorización y manejo de tareas múltiples.

•     Ética, compromiso, honestidad e integridad.

•     Literacidad.

•     Adaptabilidad a nuevas tecnologías

•     Habilidades para la comunicación técnica

•     Colaboración en entornos digitales

•     Mentalidad de aprendizaje continuo

 

IX. Desarrollo de la metacognición y el aprendizaje autónomo.

La rápida obsolescencia del saber debido a los constantes avances tecnológicos que se producen en todas las disciplinas, demanda estudiantes capaces de aprender por sí mismas/os, habilidad que les ayudará a mantenerse actualizados.

 

X. Prácticas evaluativas alineadas con el aprendizaje activo.

La implementación de estrategias de aprendizaje activo requiere del empleo de técnicas e instrumentos de evaluación específicos y congruentes con la adquisición de saberes no solo teóricos, sino procedimentales y actitudinales que den cuenta válida y confiable de los aprendizajes logrados.

 

XI. Diversidad de escenarios de aprendizaje en modalidades alternativas.

La enseñanza en modalidades alternativas requiere alejarse de los enfoques tradicionales y explorar diferentes formas de enseñar y aprender, potenciando el empleo de plataformas y herramientas digitales y aprovechando el saber experiencial que puede representar el perfil de las y los estudiantes de estas modalidades. Dentro de esta categoría, pueden documentarse buenas prácticas relacionadas con:

-       El diseño y uso de Recursos Educativos Abiertos (REAs).

-       El empleo de simuladores educativos digitales.

-       Buenas prácticas con apoyo de la tecnopedagogía.

-       El diseño instruccional.

 

XII. Educación para el desarrollo sostenible (EDS)

La ONU, en su Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, ha establecido 17 objetivos que constituyen un llamamiento universal para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y mejorar las condiciones de vida y las perspectivas de futuro de las personas en todo el mundo, por lo que la UNESCO, en su Agenda Mundial de Educación 2030, ha establecido el desarrollo de 8 competencias clave para que mediante la educación, como eje fundamental de consecución de los ODS, se formen individuos concientes y responsables, introduciendo pedagogías que empoderen a los estudiantes. Esas competencias clave, son las siguientes:

•      Competencia de pensamiento sistémico

•      Competencia de anticipación

•      Competencia normativa

•      Competencia estratégica

•      Competencia de colaboración

•      Competencia de pensamiento crítico

•      Competencia de autoconciencia

•      Competencia integrada de resolución de problemas

 

XIII. Uso e integración de la Inteligencia Artificial (IA) en los procesos de enseñanza aprendizaje.

La integración de la inteligencia artificial en los procesos de enseñanza ofrece nuevas posibilidades para mejorar la calidad y accesibilidad del aprendizaje, adaptándose a las necesidades individuales de las y los estudiantes y optimizando los recursos disponibles, por lo que el objetivo de este grupo de buenas prácticas es abordar experiencias que destaquen los siguientes escenarios:

·         Personalización del aprendizaje mediante el empleo de tutores virtuales o asistentes personalizados que adapten el contenido y el ritmo de enseñanza según las necesidades y el progreso individual del estudiante.

·         Sistematización de tareas académicas administrativas.

·         Apoyo en la creación de contenidos o materiales educativos como ejercicios, casos, experimentos, etc., con apoyo de referentes colegiados.

·         Empleo de chatbots educativos entrenados con preguntas y dudas habituales de las y los estudiantes.

·         Predicción de problemas de rendimiento académico a partir de la analítica de datos.

·         Mejorar la inclusión y accesibilidad a los contenidos educativos de estudiantes con discapacidad.

 

XIV. Fomento de la investigación y el extensionismo.

La investigación fomenta el pensamiento crítico, la creatividad y la capacidad de resolver problemas complejos, habilidades esenciales en el mundo laboral, por lo que el involucramiento de las y los estudiantes en proyectos de investigación dirigidos por la o el profesor, repercutirá favorablemente en su desarrollo profesional.

Por otro lado, la participación en programas de extensionismo universitario promovidos desde la asignatura -o un grupo de ellas-, les ofrece a las y los estudiantes la oportunidad de aplicar conocimientos adquiridos en contextos reales, participar en proyectos comunitarios que les ayuden a entenderse y asumir su rol como agentes de cambio en la sociedad y fortalecer redes de contacto profesionales y personales que les pueden ser benéficas en el futuro. Participar en programas de extensión universitaria enriquece la formación académica de las y los estudiantes, preparándolos de manera integral para enfrentar los desafíos del mundo laboral y social.

El extensionismo engloba una amplia gama de actividades que van desde proyectos comunitarios y programas de voluntariado hasta colaboraciones con empresas u organizaciones no gubernamentales.

 

XV. Didácticas específicas.

El enfoque STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemáticas) se considera una didáctica específica porque integra varias disciplinas con el objetivo de fomentar un aprendizaje interdisciplinario y aplicado. STEAM promueve la creatividad, el pensamiento crítico, y la resolución de problemas a través de proyectos y actividades que combinan elementos de diferentes áreas del conocimiento.

Existen otras didácticas específicas para la enseñanza de algunas disciplinas, particularmente en el área de las artes plásticas, artes escénicas, dancística, el canto, la música o los deportes.

 

Por estrategias específicas

  • Uso de metodologías activas y participativas, como el aprendizaje basado en problemas, el aprendizaje basado en proyectos o el aprendizaje cooperativo.
  • Enfoque en el desarrollo de habilidades de pensamiento crítico y resolución de problemas.
  • Promoción de la diversidad y la inclusión en el aula.
  • Involucramiento de los estudiantes en actividades de servicio comunitario o de activismo social.
  • Estén basadas en evidencias y en el marco normativo vigente.
  • Sean innovadoras, creativas y adaptables a diferentes contextos y necesidades.
  • Promuevan el aprendizaje activo, significativo y colaborativo de los estudiantes.
  • Fomenten el desarrollo de competencias transversales, como el pensamiento crítico, la comunicación, la ciudadanía y la resolución de problemas.
  • Integren el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) de forma pedagógica y eficaz.
  • Involucren la participación de los diferentes actores educativos, como los estudiantes, directivos, pares, expertos y la comunidad.
  • Generen un impacto positivo en los resultados de aprendizaje y en el clima escolar.

 

Por eje de profesionalización docente ¹

1. Identidad y compromiso institucional.

Orientación de su práctica docente con los principios del Modelo Universitario Minerva, asumiendo el liderazgo educativo, la colaboración y la solidaridad como parte de su desempeño profesional, generando interacciones sociales que contribuyen al desarrollo integral de la institución y las personas con las que se relaciona.

 

2. Fomento al desarrollo de las competencias genéricas institucionales.

Permite a las y los docentes comprender la función y la importancia de las competencias genéricas institucionales en el marco del Modelo Universitario Minerva, así como generar estrategias para fomentar su desarrollo en todas las y los estudiantes.

 

3. Mediación para el aprendizaje

Conocimiento de las teorías que sustentan la importancia de la mediación, por parte del docente, para que el estudiante construya conocimiento, domine procesos y actúe éticamente. El dominio de estrategias de mediación posibilita el diseño de experiencias de aprendizaje considerando el contexto, las características de las y los estudiantes y las competencias del perfil profesional o de egreso, con un enfoque transdisciplinar sustentado en la construcción social de conocimiento y la optimización de los recursos disponibles.

Así mismo, le permite gestionar situaciones de aprendizaje en las que el estudiante relaciona de manera clara y estructurada sus conocimientos previos con nuevos conocimientos y su aplicación para la solución de problemas del contexto.

 

4. Planeación

Este eje enfatiza en la capacidad del docente para imaginar, proyectar y diseñar situaciones de aprendizaje acordes con el Modelo Universitario Minerva, partiendo del diseño, desarrollo y evaluación curricular para establecer planeaciones didácticas hasta llegar a las secuencias y guías didácticas, así como otros recursos que permitan estructurar y orientar el proceso formativo de las y los estudiantes

 

5. Relación docente-estudiante.

Conscientes de la complejidad que implica el fenómeno educativo, las y los docentes deben brindar a las y los estudiantes seguridad y confianza para participar tanto en actividades académicas como en la solución de problemas sociales.

La profesionalización en este eje le permite al docente reconocer la existencia de diferentes estilos de aprendizaje y expectativas docentes, además de generar estrategias para motivar y orientar al estudiante. Le posibilita, además, tomar decisiones pedagógicas que mejoren las relaciones interpersonales y coadyuven a la construcción de ambientes de respeto y confianza que favorezcan la democratización del conocimiento mediante procesos de integración y participación, reflexión y teorización, tanto individual como colectiva.

 

6. Resultados de aprendizaje

Las y los docentes implementan recursos que le permitan al estudiante ser consciente de sus logros y áreas de oportunidad, de modo que pueda valorar la importancia, utilidad y aplicación de los contenidos revisados en sus asignaturas, y la contribución de las actividades formativas al perfil de egreso o perfil profesional, según sea el caso.

 

7. Estrategias y recursos didácticos

Este eje implica la capacidad docente para definir los propósitos educativos que se pretenden desarrollar, así como las acciones y recursos requeridos para alcanzarlos, contando con un amplio repertorio de estrategias y recursos didácticos que le permitan diversificar las situaciones de aprendizaje, en alineación con los referentes didáctico pedagógicos del modelo académico educativo institucional.

Con ello, será capaz de dinamizar comunidades de aprendizaje facilitando la democratización del conocimiento mediante procesos de integración y participación, reflexión y teorización, tanto individual como colectiva, implementando estrategias, métodos, técnicas e instrumentos que le permiten al estudiante encontrar sentido y utilidad a la aplicación de sus saberes.

 

8. Evaluación de aprendizajes

Este eje de formación permite al docente reflexionar sobre la importancia de la evaluación, establecer estrategias para la evaluación diagnóstica, formativa y sumativa, así como diseñar instrumentos de evaluación que le permitan al estudiante autoevaluarse o coevaluar procesos de aprendizaje. Asimismo, le permite valorar el nivel de dominio de competencias de sus estudiantes teniendo en cuenta que la evaluación es un proceso sociopolítico, colaborativo, continuo, recursivo, creador de realidad y de resultados impredecibles, para tomar decisiones oportunas incidiendo en la mejora continua del proceso formativo.

 

9. Investigación educativa

Este eje de formación permite al docente desarrollar las competencias necesarias para realizar investigación educativa. Partiendo de la idea de que la comprensión profunda de los procesos educativos ofrece al docente referentes importantes para la toma de decisiones y que la investigación educativa se ofrece al docente de “manera natural” como una fuente de información para dar sentido a su práctica, el trayecto formativo sugerido comienza con la problematización como fundamento de la actividad del investigador y desemboca en la comunicación de hallazgos, pasando por el diseño de la investigación y el análisis de datos, teniendo en cuenta los diferentes paradigmas investigativos .

 

10. Gestión académica

Este eje de formación permite al docente diseñar, desarrollar y evaluar actividades de gestión académica relacionadas con la función docente. En el diseño del posible trayecto formativo se tiene en cuenta que el Reglamento de Ingreso, Permanencia y Promoción del Personal Académico establece en su Artículo 16 fracción VI que el personal académico debe “generar, promover y difundir el conocimiento, la cultura, las artes, el deporte y el cuidado de la salud”.

 

Fuente: Escuela de Formación Docente y Desarrollo Académico (2017).

 

Por momentos específicos de la instrucción

1. Identificación de objetivos de aprendizaje claros

Las buenas prácticas docentes comienzan con la definición clara de objetivos de aprendizaje. Los docentes deben especificar lo que los estudiantes deben comprender o lograr al final de una lección o curso.

 

2. Diseño de contenido significativo

Las prácticas efectivas implican la selección y organización de contenidos relevantes y significativos que conecten con la vida de los estudiantes y con el currículo.

 

3. Planificación y secuencia de actividades

Los docentes deben planificar actividades que guíen a los estudiantes hacia la consecución de los objetivos de aprendizaje. Esto incluye la secuencia lógica de las actividades y el tiempo asignado a cada una.

 

4. Uso de estrategias de enseñanza efectivas

Las buenas prácticas involucran el uso de estrategias pedagógicas probadas que fomenten la participación activa de los estudiantes, el pensamiento crítico y la resolución de problemas.

 

5. Adaptación a las necesidades de los estudiantes

Los docentes deben ser flexibles y capaces de adaptar sus métodos según las necesidades y estilos de aprendizaje de los estudiantes, asegurando una enseñanza inclusiva.

 

6. Retroalimentación constructiva y evaluación formativa

Proporcionar feedback constante a los estudiantes y utilizar evaluaciones formativas para monitorear su progreso y ajustar la enseñanza en consecuencia.

 

7. Fomento de la motivación y el interés

Las buenas prácticas docentes buscan mantener a los estudiantes comprometidos y motivados mediante la creación de un ambiente de aprendizaje estimulante y relevante.

 

8. Promoción del aprendizaje colaborativo

Fomentar la colaboración entre los estudiantes y la interacción social para mejorar la comprensión y el aprendizaje.

 

9. Uso de recursos tecnológicos y multimedia

Integrar de manera efectiva la tecnología y los recursos multimedia cuando sea apropiado para enriquecer la enseñanza y el aprendizaje.

 

10. Reflexión continua y desarrollo profesional

Los docentes deben reflexionar regularmente sobre sus prácticas, buscar oportunidades de desarrollo profesional y mantenerse al tanto de las últimas investigaciones educativas.

 

11. Énfasis en la ética y la inclusión

Las buenas prácticas docentes deben estar en línea con los principios éticos y promover la inclusión de todos los estudiantes, independientemente de su origen, género, capacidades o identidad.

 

12. Medición de resultados y mejora continua

Los docentes deben evaluar los resultados de su enseñanza, tanto a nivel individual como del grupo de estudiantes, y utilizar esta retroalimentación para mejorar constantemente sus prácticas.